Sabores del mundo ( I )

Los primeros acordes de un charango ( pequeña guitarra originaria de Bolivia) suenan en mi cocina y de repente un estallido de recuerdos se despliegan mientras mis manos empiezan a preparar una rica comida con un toque especial, ese toque donde se mezcla una pizca de cada lugar recorrido… un recorrido por los sabores del mundo.

 

Siempre me gustó cocinar pero supongo que con la edad y con algunos problemas de salud hace años fué lo que desencadenó para que me adentrara a investigar la comida, sus ingredientes, su procedencia, sus beneficios y evitar aquellos alimentos que no eran compatibles con mi sistema, añadiendo ademas que todo empezó cuando iba a dejar España así que la labor se complicaba y para mas inri en un idioma que desconocía.

Diez años de investigación, fuera, dentro y alrededor que me han llevado a tomar cursos por algunos rincones de este hermoso planeta, conversar con mucha gente sobre dolencias, cambios de vida alrededor de la comida para poder sanar, aunque quizás eso lo cuente en otro post :))  Mi dolencia que en aquel tiempo la veía como “una putada” ahora puedo agradecer que si no hubiera llegado a mi vida no sabría lo que sé en estos momentos sobre el amplio mundo de la alimentación y sus alternativas positivas.

Tener una dolencia, intolerancia con la alimentación y además viajar de primeras suena complicado y a veces sí lo es, no nos vamos a engañar, más que nada por la “comodidad” de poder comer de todo ante cualquier circunstancia y lugar. Y aunque sí he sufrido de muchos dolores por “culpa” de la comida de momento aquí estoy, así que a veces hay alternativas y otras no tanto, o dolor o no comer cosa que también he hecho por no morirme por el camino.

Aún así con dolor o sin él, no podía pasar la oportunidad de probar aunque fuera algún bocado de esos sabores del mundo tan característicos que me hubiera arrepentido si no los hubiera probado.

Probar e investigar sobre la cocina típica de cada país y cada región que mis pies han caminado me ha dado la oportunidad de hablar con gentes, de conocer su historia, la de ellos y la de la comida que cocinaban, me han invitado abriéndome su corazón y su cocina para compartir culturas, acentos, risas y sobretodo AMOR.

Y es que alrededor de la cocina, para mí la parte más importante de una casa, se cocina amor. La cocina es el corazón de la casa y en el corazón siempre hay ese cálido y sabroso amor, las personas que cocinan, les gusta sentir la textura de los ingredientes, sus aromas, la temperatura, las mezclas, los colores, las personas que cocinan sienten mucho amor por crear, cocinar es un arte, el arte de ofrecer amor a través de los alimentos que nos ofrece la Madre Tierra y el arte de la paciencia requerido en todo proceso.

Me siento privilegiada por haber hecho ese intercambio de dar y recibir tanto amor de cada lugar, amor e historias porque cada comida trae consigo una historia, a veces son historias felices y otras no tanto y eso hace que ese momento y esa comida tenga más encanto, historias que se quedan intensamente grabadas en la memoria, historias que crean un vínculo de hermandad.

 

Al vivir nómada, vivir viajando también he tenido muchas cocinas en las que poder elaborar mi amada comida Española, invitar a mi gente e incluso venderla! Quien me lo hubiera dicho que seria la Española de las tortillas de patata y el gazpacho que tanto gusta a los extranjeros! Que increíble es COMPARTIR!!!

Soy adicta a comer en la calle, típico de Asia y Sudamérica, aunque ello conlleva que me enferme un día sí y otro también, pero no hay nada que me guste más que probar todo de cualquier manera, sentada en el suelo, de pie en cualquier lugar, en un trozo de mesa, en la casa de alguien, en un comedor chiquito, con las manos sin lavar, con platos de hoja de platanera… en fin sabores del mundo y todas sus anécdotas! Menos mal que soy todo terreno que si no me perdería la VIDA, ESA A PIE DE CALLE, ESA QUE ME GUSTA TANTO, ESA DE VERDAD!

Siempre me preguntan cual país me gusta más y siempre respondo lo mismo, que no se puede comparar ya que cada lugar es diferente uno del otro y los alimentos como no,  también cambian. En Perú y Bolivia el maíz es su principal ingrediente, el rey de la cocina, se llama choclo y tiene tantos tamaños como colores, hay maíz morado, amarillo, azul, canchita cuando los granos del maíz están fritos y como acompañante del ceviche, también hay una bebida fermentada llamada “chicha”, la cerveza no comercializada del Perú :)) En Colombia se elaboran fácilmente las tan riquísimas “arepas” a la brasa, pueden estar rellenas de queso siempre opcional, deliciosas! y que sigo haciendo en casa mientras estoy en España, ese toque Colombiano me llena de alegría, que bonitos recuerdos!

Aunque desde siempre mi mamá hizo arroz a la Cubana plato estrella del verano y mi preferido, eso si con plátano frito! y yo me preguntaba… quizás mi mamá fue viajera en otras vidas porque en verdad y me he dado cuenta más de adulta que en la cocina de mi madre siempre hubo algo de otros países también, todo cuadra a la perfección :)) Así que de México me llevo el plátano macho para freir con aceite de coco, que delicia! Tanto en Perú como en Bolivia está la quinoa tan cara y demandada en Europa, yo la cocinaba mucho en Perú ya que es muy barata, pero que te la sirvan en cuenco de madera, con queso y disfrutar de su sabor sentada en el suelo al lado de las mamitas indígenas Bolivianas en ese mercado callejero en un pueblo perdido en Bolivia, es algo de lo que jamás hubiera pensado que me sentaría tan bien, a mi estómago y a mi alma.

Cuando llego a nuevo país, región o pueblo, me gusta adentrarme en su cultura y la cocina es uno de los ámbitos más rápidos para aprender la historia del lugar, así que me gusta adentrarme en las callejuelas y sentir los aromas donde los fogones enriquecen los lugares, perderme en los mercadillos o mercados locales donde empiezan a cobrar vida desde muy temprano y donde el silencio es el último en llegar cuando cae la noche. Y es que hay tanta vida en los mercados, donde además de encontrar el producto local y fresco, también se ofrecen menús increíblemente económicos, y allí me gusta sentarme para contemplar la vida del lugar y sus lugareños, cruce de miradas y sonrisas, siempre interesándose por saber de dónde eres y si te gusta su país, cuanta vida y amor en los mercados.

Infinitas historias para contar alrededor de la comida y de las personas… cocinas y corazones… culturas llenas de sabor contadas por una mujer de mundo. 

 

Continuará en “Sabores del mundo II”  ganas de saborear mas???

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Esperando mi plato de comida Boliviana en el mercado central de la ciudad de Sucre

 

#Capturamomento: Thailandia, India, Bali, Camboya, Nepal, Bolivia, Mexico, Colombia, Peru.

Gracias por Ser… Gracias por leer

Estefanía Morales.

 

 

 

 

2 respuestas a “Sabores del mundo ( I )

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