SALVAJE…

Dícese de plantas crecidas silvestres, personas de una tribu “no civilizadas” o de animales no domesticados.

Para mí es como selva y libertad.

La selva, ese lugar que he caminado tantas veces, adentrándome sin sendero, peligros que acechan, colores psicodélicos, sonidos ancestrales, aromas húmedos. La libertad, sensación de ligereza, alivio, expansión, empoderamiento.

Selva y Libertad, una se ve, la otra se siente, ambas forman SALVAJE.

Salvaje esa cualidad que me identifica en cierto modo, la llevo en la sangre como mis antepasados, así me crié, en la naturaleza aprendiendo de sus ciclos y de sus cinco elementos como así descubriendo mis propios ciclos y los elementos en cada etapa como mujer… MUJER SALVAJE.

Ser mujer salvaje es haber sabido escuchar a mi alma y haberla llevado de vuelta a casa, es la tarea más difícil pero a la larga la más enriquecedora. A la mujer salvaje le gusta tanto viajar fuera como dentro, alrededor del mundo como dentro de su propia psique y es a eso a lo que ha venido esta mujer a este plano material.

Viajar por el mundo es viajar a través de las diferentes etapas de mi propia evolución y crecimiento como mujer a nivel interno, todo ello ha hecho que se afinaran mis cualidades, hacer punta a aquello que ya era innato en mi y sacar a relucir mis mas preciados poderes que por nacimiento me pertenecen.

Los poderes se van apaciguando o avivando dependiendo de como vivamos. Ser salvaje pero ademas haber cambiado de un estilo de vida impuesto inconscientemente por la sociedad y las antiguas creencias a una mas nómada, aventurera y con acantilados han hecho que mis sentidos se despertasen, que el polvo perenne desapareciera, que el alma dejara de llorar sangre para que caminara con paso firme y corazón expandido y que dejara morir lo que tuviera que morir para dar paso a lo que realmente tenía que VIVIR.

Cuando esta mujer salvaje ha adquirido un impresionante bagaje de experiencias, ha aprendido a seguir los consejos de su sabiduría. 

La mujer salvaje es la que se atreve y la que crea.

Todas mis acciones me han fortalecido el espíritu y es por ello que una vez trabajado y reconocido, esos poderes ya nunca mas desaparecen, ya no están incandescentes bajo esas brasas apunto de apagarse por que ella sabe, “la que sabe” sabe que la sabia ancestral caminará junto a ella para siempre.

 

 

Viajar por mi naturaleza salvaje ha potenciado mi antena interna, se cuando me tengo que mover y se cuando debo permanecer quieta, siempre me concedí esos momentos tan necesarios en la vida de una mujer, mi espacio para meditar, para crear, para dibujar, para la contemplación, la música, la soledad, la lectura, los paseos… esos espacios para la transformación.

Escabullirse, apagar la luz y echarse a dormir no es propio de una mujer salvaje, ella aprende a dejar morir los valores y las actitudes de la psique que ya no le son útiles, aquellos estados de comodidad que la protegen en exceso no son lo suyo, ella se levanta firme para poder ver y resistir aquello que ve. Es ahí donde la mujer que se conoce, la que sabe, la salvaje obtiene sus herramientas psíquicas, esta mujer adquiere una astucia e instinto animal que intensifica su feminidad y agudiza su capacidad de moverse confiadamente en el mundo exterior.

Por el mundo y en solitario esta mujer salvaje elevó su intuición prestando atención a su interior a cada vuelta de la esquina, así ganó su confianza intuitiva, es ahí donde está su talismán, ese que se siente pero no se ve, ese que la alberga de profunda sabiduría y confianza.

La mujer salvaje es maestra, amante, aliada y compañera. Descubrir y reconocer a la mujer salvaje es adentrarse en el camino descalza que ilumina la luna con su luz plateada hacia la profundidad de la noche oscura y mágica de la psique donde iluminará con destellos púrpura cada aspecto mientras se encuentra en un estado de profunda tranquilidad al ir entendiendo y aceptando aún a veces con sutil dolor su propio crecimiento, un crecimiento sin apegos ni sufrimiento así como la serpiente cuando muda su fina piel en el transcurso necesario de su ritual para una nueva etapa de maduración, celebración y brillantez hacia un nuevo estado.

 

 

 

Florecer, nacer, morir, caer, crecer… VIDA-MUERTE-VIDA … mujer creadora, sabia, ancestral, despierta, haz tu trabajo personal e intimo, apóyate, retírate, regresa, expande, descansa, acompaña, escucha, auto-cuestiona, silencia, cambia… y continua sabia mujer.

 

 

#Capturamomento: Salvajemente mujer en Colombia.

 

 

 

Gracias por Ser… gracias por leer.

Estefanía Morales.

 

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